Esa noche. El concierto. Copas de más. Tú y tu mirada, tus movimientos, casi felinos. Ojos verdes que brillan con los focos, tu pelo, alborotado. Olor a tabaco, sabor a alcohol. Tienes poder de atracción, y lo sabes. Lo usas contra mí. Me utilizas y juegas conmigo. Luego me tiras a un lado. Y esta vez no será distinta. Cuando me miras, la música deja de oírse. Solo siento mi respiración. Las manos se me quedan frías. Se me para el corazón. Pero no, esta vez no. No volverás a hacerme daño.
Ella me da la espalda. Ese movimiento de caderas. El pelo ondulado cae sobre su espalda descubierta. La cerveza en la mano derecha. Y yo lo adivino. Tiene esa sonrisa triunfal. Lo ha conseguido. Ha escapado de mí. Es más fuerte de lo que creía. Pero volverá, siempre lo hace.
y ahí se quedó, esperando...
Me encantó!
ResponderEliminarMuchas veces nos quedamos esperando no sabemos a que, y un dia sin quererlo aparece en nuestro felpudo.
ResponderEliminarEspero que no te quedes esperando, encuentra lo que quieras.Un abrazo=)